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Galileo

Un pato viejo
   

rescate en el planetario
 
Todos esperamos que la llegada a la vejez se acompañe de tardes soleadas y mañanas tranquilas. Sin embargo a Galileo, el destino parecía llevarlo hacia otro lugar.
 
Según cuentan, un día de Diciembre del 2012, alguien desde un auto, abrió la puerta y arrojó el pato viejo a los Lagos de Palermo de la ciudad de Buenos Aires; no se quedó para ver qué pasaba con el animal: tal vez no pudo, tal no supo, tal vez no quiso…
 
El pato viejo, asustado y desorientado, buscó un lugar donde guarecerse de los patos y gansos que cuidaban su propio territorio, de la gente desconocida, de los perros que lo corrían para morderlo; aterrado, se refugió en los patios del conocido Planetario, pero no sirvió: enormes perros lo siguieron y lo atacaron hasta dejarlo moribundo.
 
Para su suerte, alguien lo vio, se apenó y avisó…
sus heridas                                                        En el veterinario

Los Voluntarios de Pájaros Caídos rescataron al pato que yacía moribundo en los patios del Planetario Galileo Galilei; lo atendió el Dr. Funes, quien indicó ivermectina y amoxicilina, y fueron necesarios varios días de curaciones para quitar la gran cantidad de gusanos de sus heridas infectadas.
 
Su recuperación fue lenta y dificultosa, requirió darle gotitas de pasta de embuche en la boca pues se negaba a comer, pero la dedicación y paciencia de sus cuidadores, fue fundamental para lograr una buena resolución del caso.
 
Para alegría de todos los que lo queremos, hoy Galileo pasa sus días como un rey, en el mejor de los mundos, con jardín y pileta propia.

 
 
Galileo en su nueva casa

Allí vivirá, y seguramente terminará su vida con cuidado y afecto, y con la felicidad reflejada en sus plumas.
 
 
 
 


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