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Salvación mutua

   

Hola, quiero compartir con los Visitantes de esta página la historia de Pipí o Pipina aún no sé su sexo. Así como se lo ve en la foto lo encontré el 17 de marzo de este año. La noche anterior se desató una tormenta con mucho viento y a la mañana siguiente, al encontrarlo, estaba con hipotermia. No sabía qué hacer, cómo alimentarlo, dónde ponerlo a resguardo de mis mascotas (2 perros) pero enseguida le hice una jaula con una caja de cartón, le puse una bolsa de agua caliente y una lámpara con un foco común que le diera calor.
 
Tuve la gran Suerte de toparme con esta página y sus maravillosos Voluntarios On Line que me fueron guiando en el proceso de alimentación (especialmente Marisa Barrionuevo). Seguí los videos de Clara Correa, y lo llevé a 2 veterinarios y diagnosticó que tenía Tricomonas, Descalcificación y Desnutrición. Luchamos contra todo eso. Cada nueva pluma que le crecía y tapaba su pechito o su cabeza, era todo un triunfo. 
 
Después, surge un grave problema familiar y no iba poder cuidarlo, pero apareció una Madrina amorosa que lo tuvo y lo cuidó con mucho amor. Hoy Pipo nuevamente está conmigo y está realmente hermoso, Nos seguimos “Salvando mutuamente,” compartimos los baños de Sol y le gusta que le cante (es el único  jaja). Pipí, Pipina, es la clara demostración que con esfuerzo, paciencia y mucho amor, se puede salir de cualquier situación. Por eso Gente, cuando vean un Pichón que cayó de su nido, no hagan a un lado su mirada, levántenlo, denle el calor de sus manos, y déjense guiar por los voluntarios de esta página. Un ave da amor también, solo se trata de intentar brindar y luego recibir. Gracias!!!
 
Sandra Matesevich ,   Buenos Aires, junio 2014


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