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Bakunin

La tortola
   

BAKUNIN, LA TORTOLA
 
 Quería contaros la historia de mi tórtola y lo agradecido que le estoy al destino por haberla puesto en mi camino. Soy de Iberia, (Odiosamente mal llamada España), un día volviendo de comprar me encontré a una tórtola en el suelo con apenas una semana de vida y con una herida en el pecho. Al acercarme a ella, vi que no podía volar y que se iba toda asustadiza dando saltitos. No me lo pensé, la cogí y me la llevé a mi casa. En un principio no quería llevármela, pues ya había cogido a dos anteriormente y habían acabado muriéndoseme por poca experiencia en el tema de cuidados de aves. La acomodé en una caja de cartón cubierta por varios diarios y con miguitas de pan y algún que otro cereal para que comiera. Ella sola se espaviló en el comer y incluso hizo amistad con mi perro y le robaba su comida. Esto está mal hecho pero las fotos que les saque a los dos no tienen desperdicio. La herida fue curando por si sola y la tórtola cada día estaba más fuerte. Un día que la puse en mi balcón, se me escapó volando. Fueron dos días de sufrimiento, pues cuando sabes que una vida depende de ti, angustia mucho el tiempo que pasa sin saber nada. Mi sorpresa fue mayor cuando volvió a los dos días a por comida. Ya no se dejaba cojer ni se me acercaba pero al llamarla por su nombre, ( Le había puesto Bakunin, padre del anarquismo), la tórtola me miraba y hasta se acercaba más. Así han ido pasando las semanas y ahora regresa al balcón casi cada día con otra tórtola a buscar su comida. Lo que me sorprendió era verla hoy recoger ramitas de mi balcón porque supongo que se está haciendo un nido cerca. Al escribir esto se me caen las lágrimas, nunca pensé que un ser tan diminuto pudiera llenarme tanto. Creo que es un deber ayudar a todos los animales y que el hacerlo refleja lo humano que eres. Dejar que un animal muera, por insignificante que sea, sólo nos hace cómplices de las naziones y los inhumanos hombres que las sacrifican por diversión o contaminación. También quisiera dar mil gracias a esta página por la ayuda que me prestaron siempre y a las colaboradoras que me guiaron paso a paso en el proceso de recuperación de Bakunin. A ellas mis más humildes deseos y que sigan con tan ingente labor, porque yo por mi parte, ave que vea herida se va a mí casa hasta que se recupere. A la compañera Noelia, mis disculpas por no poder hacer el collage que le dije pero es que empecé a trabajar y no gozó del tiempo que quisiera para ello. A los demás sólo suplicarles que jamás dejen de difundir y ayudar, porque con tan pequeños actos nos retratamos el alma. La foto es de unos dias antes que Bakunin volara de casa y como vereis el pecho está completamente curado. Sin más, recibir de Iberia un fuerte y afectuoso abrazo libertario y una lección que debemos aprender Tod@s, si queremos cambiar el mundo, primero hemos de cambiar nosotros. Salud y Acracia.
 
DANI  MATAS, Iberia,  Septiembre 2014


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